23 de noviembre de 2010

SI ALGUIEN NO CREE EN TI...

Por Bertha Vasconcelos

Una persona que conoces ha dejado de llamarte, no contesta a tus llamadas ni correos, te ignora, te aleja o te denigra. Podría ser que esa persona está “totalizando” por lo que te está viendo como el problema. Tal vez cometiste un error o no cumpliste con sus expectativas pero eso no tiene que hacerte sentir avergonzado(a) o te hace una “mala” persona, como aquella irracionalmente pudiese creer. Si alguien no cree en ti ... tu si cree en ti. Que esto no mine la confianza en ti mismo(a) y continua tu camino, convencida(o) de que has hecho lo mejor que has podido.

Los seres humanos cometemos el grave error de totalizar y juzgamos a la persona completa, en lugar de separar la conducta específica del ser que ella es. Lo mismo hacemos con los hijos. La niña o niño no es el problema, sino alguna de sus conductas, pero ni toda su conducta ni toda ella ni todo él es el problema. Los conflictos de pareja encontrarían resolución más fácilmente si no totalizáramos. La realidad es que no nos gustó algo que hizo nuestra pareja, y terminamos totalizando y juzgando a la persona completa que va alimentando el resentimiento que más tarde provoca discusiones y pleitos.

Los psicólogos cognitivo conductuales señalan que el acto de totalizar o absolutizar es una forma de pensamiento irracional. Se manifiesta en frases que empiezan con las palabras debes, deberías, deberían, siempre y nunca. La absolutización se refiere a la creencia de que "las cosas y personas deben ser a mi manera y como yo quiero que sean, incluyéndome."

Totalizar proviene de las generalizaciones irracionales que una persona se ha formado a partir de un estímulo al cual le ha añadido su propio significado, así como de creencias generacionales. Las personas interpretamos los eventos y las acciones de los demás en función de nuestro muy personal sistema de creencias y la forma en que pensamos. Esto quiere decir, que lo que pensamos refleja nuestra forma de ver la realidad, pero eso no significa necesariamente que ésa sea la realidad. Aprendimos a pensar irracionalmente, pero podemos aprender a pensar de forma más racional.

En el artículo anterior hablé del juzgar y comenté que el que juzga a los demás lo hace a sí mismo. Mientras más severamente juzga una persona a los demás, más severa es con ella misma. Cuídate de no cometer el mismo error que estas personas que no creen en ti.

Deseamos que las guerras y la violencia, a nivel nacional y mundial terminen, pero simplemente no podemos dejar de juzgar y crucificar a las personas que nos rodean. Yo quisiera terminar este artículo con una pregunta: Si no comenzamos en casa, la escuela, el trabajo y los amigos, ¿dónde comenzaremos?

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