6 de mayo de 2017

SANANDO LA RELACIÓN CON TUS PADRES


Nunca es tarde para sanar la relación con tus padres, no olvides que tus conflictos con ellos permearán muchas áreas de tu vida, aún como adulto. 
Comienza a sanar esa relación el día de hoy.


Es común que nuestros padres nos despiertan emociones ambivalentes. Pueden inspirarnos profundos sentimientos de amor, pero también emociones intensas como el enojo o resentimiento, por lo tanto, puede aparecer también la culpa. No es fácil tratar con nuestros padres cuando sentimos que nos están controlando o manipulando, porque esas conductas nos desagradan enormemente como es natural. Es ahí donde entramos en esa ambivalencia, del padre o madre ideal al padre o madre “satanizado.” Sentimos que nos elevan o nos hunden con la facilidad de una sola palabra. ¡Ah, esa relación con los padres tan llena de contradicciones y rarezas!

Para sanar la relación con ellos, es preciso dedicarle un tiempo y poseer una verdadera motivación de lograrlo. Algún día nos llega a todos el momento de hacerlo, cuando estamos listos para crecer, de dejar de ser infantes y convertirnos en adultos. Esto puede llegar a los 30, 40, 50, 60 años o jamás… Lo que si puedo asegurarles, es que para vivir una vida plena y feliz, sanar esta relación es más valioso de lo que imaginamos.

Podemos empezar por reconocer honestamente los sentimientos que nos inspiran, incluida la impaciencia o rabia cuando hacen ciertas cosas que nos sacan de quicio. Una vez reconocidas esas emociones, es importante validarlas. Somos seres humanos, así que por supuesto que nos enojamos con nuestros seres queridos, incluyendo nuestros padres, aun cuando sean mayores.


Pero aquí justo es donde comienza el problema, porque creemos que no debemos enojarnos con ellos, como una prohibición que se castiga duramente de hacerlo. Necesitamos cambiar ese paradigma absurdo que enferma el alma. Pero, cuando digo reconocer el enojo no estoy diciendo que vayas  a gritarle a tu madre y decirle todas las cosas horribles que te ha hecho. No me refiero a ello, sino al hecho de reconocerlo internamente, como poder decirse a sí mismo: “Estoy enojado con papá” o “¡Estoy furiosa porque mamá me dijo que no hable con extraños enfrente de ellos a mis 45 años!”  Si crees que esto le hace daño a tu mamá o a ti, es todo lo contrario, es lo más saludable que puedes hacer. Date el permiso de admitir tus emociones negativas. Puedes comenzar con un “es natural o tengo derecho sentirme enojado con papá.”

Lo más importante de admitir tus emociones de rabia o frustración, es que necesitas impedir sentirte culpable por ello. ¿Por qué? Debido a que aprendimos a no enojarnos con ellos, y al sentir enojo como ser humano que eres, lo más probable es que te sientas culpable y te sabotees. Este proceso: Enojo-Culpa-Sabotaje,  puede suceder en tan solo fracciones de segundo. Así que una vez que validamos el enojo, es necesario agregar: “No me voy a sentir culpable por enojarme con mamá.” Esto automáticamente impedirá que te sabotees. Cuando hablo de autosabotaje me refiero a conductas como perder algo, desde un objeto a dinero; no avanzar en tu carrera; posponer tus sueños, inclusive, hasta podrías llegar a deprimirte si guardas demasiado tiempo el enojo y resentimiento.

El siguiente paso es aceptar que mamá y papá no van a cambiar, que así fueron, son y serán. Es preciso dejar de idealizarlos y esperar algo que no llegará. Aquí comienza nuestro crecimiento, cuando dejamos la idea infantil que mamá y papá son perfectos, ideales y “siempre” nos amaron de manera incondicional. O que si hacemos algo para complacerlos, nos amarán de otra manera. La realidad es que nuestros padres tampoco fueron amados de forma incondicional por sus propios padres, y también crecieron con carencias afectivas. Como sus propios padres hicieron generación tras generación. El amor humano es imperfecto; la humanidad está aprendiendo a amar y a controlar sus conductas disfuncionales. Tal vez personas como la Madre Teresa o el Dalai Lama sean impecables en su forma de amar, no lo sé, pero lo que sí puedo asegurar es, que la gran mayoría de los seres humanos aun no llegamos ahí.

Ahora que ya reconociste honestamente tus sentimientos hacia tus padres y ya aceptaste que no van a cambiar - que son como son – podrías continuar con identificar aquellos valores que te inculcaron, con los que deseas quedarte y con cuáles no. Al realizar mi propio análisis de valores, me di cuenta que aquellos valores de mis padres que considero positivos y que yo incorporé como míos, se expandieron de tal manera, que pude ver en mí lo que ellos habían visualizado para mi  vida exitosa. Pero, también me di cuenta que introyecté sus propias fallas, las cuales me han hecho tropezar. Padres perfeccionistas crían hijos perfeccionistas. Por el lado positivo desarrollarán el sentido de responsabilidad, así como estándares de excelencia y calidad en lo que hacen, pero por otro lado, el no estar conscientes de su propio perfeccionismo les conducirá a una auto exigencia tal, que evitarán o pospondrán hacer cosas que les beneficien, incluyendo luchar por sus sueños más anhelados. Recuerdo lo feliz que fui cuando me percaté de mi perfeccionismo y comencé a liberarme de su tiránico yugo.

También funciona no engancharse, es decir, no responder automáticamente ante las conductas de control, sarcasmos o gritos de los padres. Toma tu tiempo antes de responder, respira profundamente inhalando 4 tiempos y exhalando en 6 tiempos.


Para sanar esta relación primordial (que repercutirá en todas tus relaciones y muchas áreas de tu vida) es necesario, primero conocerse para poder aceptarse (construir una autoestima fuerte y saludable), y así revalorar lo que realmente deseamos para nosotros mismos, que no es necesariamente lo que ellos quieren, aunque haya temas en común que vale la pena conservar y agradecer. 

El proceso para sanar la relación con los padres es arduo, sin embargo, estas ideas representan un buen comienzo desde donde partir.

Te deseo éxito en la inevitable tarea de sanar la relación con los padres, si hemos de desear una vida plena y un crecimiento integral como seres humanos. Aprovecha su aun viven. Te aseguro que si se puede, aunque parezca difícil al principio. 

13 de enero de 2017

EN ESTE AÑO ¡BUSCA TU FELICIDAD!

Por Bertha Vasconcelos



No cabe duda que un nuevo año trae esperanza renovada.

Si tu no te sientes así, espero que este artículo te ayude a recuperar la esperanza y la motivación. Si ya te sientes listo para iniciar un año con renovadas energías, planes nuevos, sueños por alcanzar, te felicito.

Ya pasaron las prisas y el cansancio de las últimas semanas de diciembre. Pasaron los festejos, las cenas, coordinarse con la familia, los regalos, en fin, todo eso ya pasó y regresa la rutina.

Estas primeras semanas de enero son propicias para proyectar el futuro que deseamos. Creo que casi todos hemos sentido que necesitamos un cambio; uno nuevo e importante. Independientemente del entorno hostil y amenazante, podemos enfocarnos en lo que se espera de cada uno: ser feliz. Sí, a pesar de todo, este año nos exige buscar nuestra felicidad a pesar de la marea alta. Nadie dice que es fácil, pero si podemos dar pasos que nos acerquen hasta mantener el sentimiento de felicidad que todos buscamos y merecemos. 


Para hacerlo menos difícil, te propongo hacer lo que no has hecho. Para ello tendrás que armarte de coraje y ser muy valiente. 

LO QUE TE PUEDE DAR FELICIDAD

Empecemos por enfocarnos en hacer algunas cosas que nos darán felicidad:

1. Aceptar la realidad (mundial y nacional) y enfrentarla de manera positiva.- Implica elaborar los duelos ante las múltiples pérdidas reales como imaginarias que los cambios globales han provocado, y continuarán provocando. Emprender acciones que traigan justicia y respeto a los derechos humanos será indispensable. Unirnos en lugar de dividirnos será clave para enfrentar las arbitrariedades, abusos e injusticias de la clase gobernante.

2. Evitar sentir miedo.- Esto es sumamente importante para evitar caer en el caos del exterior, que es provocado para generar pánico y así mantener el control de ti y de mí, de todos.

3. Aceptar tu realidad (familiar, de pareja, salud, económica, emocional, etc.).- Es preciso que enfrentes las situaciones que te duelen, molestan o entristecen con respecto a tus relaciones familiares y de pareja. Evitar, huir, paralizarte o pelear no resuelven los conflictos humanos. ¿Le has fallado a tus padres, a tus hijos o a tu pareja? ¿Les das amor incondicional? O, ¿aun esperas algo de ellos? Aprende a ser más compasivo contigo mismo y con los demás. Resolver las situaciones familiares te traerá paz y una gran satisfacción, además que tus relaciones serán más armoniosas.


¿Actualmente enfrentas un problema de salud? ¿Es un padecimiento controlable, temporal, degenerativo, curable o incurable? Es tiempo de que aceptes tu estado de salud y hagas un plan para afrontar, resolver o arreglar tus asuntos. Considera tu salud emocional también, porque es tan importante como la física. 

¿Tu problema es financiero? Es momento de que tomes las riendas y busques alternativas de solución realistas, pero tomándote todo el tiempo que necesites, sin mortificarte, sin angustia ni miedo, sobre todo, sin dolor. El dinero no vale tus lágrimas, ansiedad ni estrés. Es solucionable. Después de la crisis de 2008, los deudores se incrementaron masivamente a nivel mundial. Te informo que deber en tus tarjetas de crédito no es delito ni un crimen. Tómalo con calma.

4. Identificar y cambiar aquellos hábitos o conductas que no te han llevado a la felicidad.- Todos aquellos que te han ocasionado conflictos o dolor. Algunos ejemplos de conductas que molestan a tus seres queridos o jefes: La impuntualidad, posponer, falta de responsabilidad o compromiso, infidelidad, mentira, engaño, baja tolerancia a la frustración, hedonismo, ego, celos, impaciencia, no escuchar, no buscar acuerdos, acusar, juzgar, no negociar, rigidez, devaluarte o devaluar a los demás, culparte o culpar a los demás, violencia verbal, emocional y física, gritar en lugar de hablar, etc. En fin, hay tantas y tantas conductas que entorpecen la fluidez de las relaciones interpersonales. Es cuestión de responsabilizarse.

5. Tomar responsabilidad de tus emociones, reacciones, pensamientos, decisiones y acciones.- Y deja que los demás se responsabilicen de los suyos. Tu sabes que puedes ser mejor, más sensato y prudente. Con solo saber que el 90% de tus pensamientos son automáticos, es decir, viscerales, podrías darte la oportunidad de razonar antes de hablar. Solo mira el mundo a tu alrededor y a los dirigentes de muchos países que actúan automáticamente, y aun patológicamente. Al menos, trata de mantener tu sanidad dentro de un mundo enloquecedor.

6. Comenzar tus proyectos más importantes y amados.- Estoy segura que tienes muchas y excelentes ideas que no has aterrizado. ¿Deseas iniciar un negocio o poner en práctica una idea que te ha estado rondando durante meses, tal vez años? Hazlo, inténtalo, prueba.




7. Dejar de posponer.- Pospones y pospones. Tal vez comenzaste un proyecto y lo dejaste a un lado. ¿Has pospuesto hacer algo, has evitado procesos internos, no has ido al médico? ¿Te has engañado a ti mismo con relaciones que se acabaron? ¿Has intentado una y otra vez algo que no tiene caso ni solución? ¿Has estado en negación por mucho tiempo porque es demasiado doloroso ver la verdad o aceptar una situación? Has pospuesto muchas cosas y ya es tiempo de hacerlas. 

8. Retomar tus sueños, pasiones, etc.- ¿Estás haciendo lo que más te gusta hacer? ¿Encuentras un significado a lo que haces? Ahora o nunca. Simplemente hazlo. Usualmente no necesitas dinero. No esperes. Olvídate de ser feliz cuando… “te ganes la lotería, encuentres a la pareja ideal, tus padres te amen, etc.” ¿Hay cosas que siempre has deseado hacer? Como tomar un curso de fotografía, clase de baile o hacer yoga. Ve y empieza, una cosa a la vez.

Si aún no identificas tus necesidades, pasiones o deseos, aprovecha el contacto con la naturaleza, el arte, ir a lugares nuevos, para contactar a tu ser interno. Ahí tienes todas las respuestas. 

9. Hacer feliz a otras personas.- La verdadera felicidad tiene que ver con la felicidad de los demás. Los viejos paradigmas como meterle el pie al otro, “el que no tranza no avanza”, no sirven a largo plazo ni funcionarán en los próximos años. Ama y cuida a tus seres queridos, sobre todo, a los más vulnerables. Si continuamos con el egoísmo y egocentrismo del siglo XX y lo que va de este, corremos el riesgo de acabar con la especie humana.


10. Depurar tu lista de contactos.- Con tiempos tan vertiginosos donde no hay tiempo para cultivar relaciones profundas, podríamos revisar nuestras listas de contacto y dejar únicamente a las personas que realmente estimas y te estiman. El poco tiempo que tenemos libre podríamos dedicarlo a los amigos verdaderos y a la familia, porque es un tiempo que nunca volverá. Tener cientos de contactos y pocas relaciones profundas, es una contradicción que la vida se encargará de  ordenar.

En sí, considero que la clave en los próximos años será poner las cosas y a las personas en el lugar que les corresponden. Será preciso reordenar nuestros asuntos, propiedades, las dinámicas familiares, así como los recursos financieros familiares para optimizarlos a fin de gozar de bienestar integral. Este año nos obligará a tomar decisiones que aligeren la carga y sufrimiento de los miembros de las familias; inclusive comunidades enteras.
 
2017 es un año con gran potencial para ser felices, en especial, si ponemos orden armonioso y amoroso a nuestras situaciones familiares, económicas, laborales, emocionales, etc.

Este es tu año, si así deseas que sea… a pesar de todo.
  

19 de diciembre de 2016

PREPÁRATE PARA UN 2017 LLENO DE OPORTUNIDADES


Por Bertha Vasconcelos
wwww.berthavasconcelos.com

Este año ha estado lleno de importantes retos y sorpresivos para la mayoría de nosotros, pero también ha traído grandes logros, agradables sorpresas y múltiples recursos para sortear los obstáculos y desafíos.  

Grandes cambios mundiales han conmovido a las mentes y provocado temor en los corazones. Sin embargo, yo pienso que representan valiosas oportunidades para crecer, emanciparse, fortalecerse y sacar todos los talentos conocidos y latentes para enfrentar el caos, no solo como individuos sino como humanidad, a fin de generar las transformaciones necesarias lo más rápido posible. Ya no podemos esperar.

Por mi Raza hablará el Espíritu
José Vasconcelos

Hace poco menos de 30 años comencé una cruzada para infundir de orgullo a los mexicanos a través de mis cursos, trabajo y escritos, sino erradicar, al menos disminuir el famoso malinchismo que nos ha caracterizado. Pensé que nunca vería un cambio radical en la actitud hacia nuestros orígenes, talentos y riquezas nacionales. Me parece que gracias a lo que está sucediendo en el norte de México, se detonó un catalizador que está sacando lo mejor de nuestra sangre. Estoy muy contenta por ello, pensé que no lo vería nunca.

Bien lo dijo José Vasconcelos en su libro La Raza Cósmica:
 El objeto del continente nuevo  y antiguo es mucho más importante. Su predestinación obedece al designio de constituir la cuna de una raza  en la que se fundirán todos los pueblos [ ... ] lo que de ahí va a salir es la raza definitiva, la raza síntesis o integral, hecha con el genio y con la sangre de todos los pueblos y, por lo mismo, más capaz de verdadera fraternidad y de visión realmente universal [ ... ] Los pueblos llamados latinos, por haber sido más fieles a su misión divina de América, son los llamados a consumarla. Y tal fidelidad al oculto designio es la garantía de nuestro triunfo."
Por otro lado, el 12 de agosto de 1521 ante la caída de la gran Tenochtitlán (1), el último emperador mexika Cuauhtemoc, Huey Tlahtoani Kuauhtemoktzin (2), promulgó su poderosa consigna a los sobrevivientes de la cruel matanza en la tierra mexicana, la cual ha sido desconocida para la mayoría de los mexicanos: 
“A los mexicanos de todos los tiempos, a los mexicanos del futuro. Nuestro sol se ha ocultado, nuestro sol se ha perdido de vista y nos ha dejado sumidos en la sombra. Sabemos que volverá, otra vez saldrá, vendrá nuevamente a alumbrarnos.
Mientras vivan padres y madres que no olviden decirles a sus hijos, informarles como ha sido hasta hoy éste nuestro querido Anahuak (3), al amparo y protección de nuestro destino, y también por nuestro respeto y nuestro comportamiento que recibieron nuestros antepasados y que nuestros padres muy entusiastamente sembraron en nuestro ser.
Ahora nosotros ordenamos a nuestros hijos que no olviden transmitir también a sus hijos cómo será, cómo se reunirá, cómo se levantará, cómo alcanzará su fuerza y cómo cumplirá nuestra raza su grandioso destino.”
IN MEXICAYOTL YELITZTLI AIK IXPOLIVIZ
LA MEXICANIDAD JAMAS PERECERÁ (4)

Quisiera terminar el año, enviando un mensaje de esperanza que disuelva el miedo, fortalezca el espíritu y saque de cada uno de nosotros lo mejor que tenemos para alcanzar la felicidad individual, familiar y de la colectividad. Que brille la inteligencia, la creatividad y la grandiosidad de nuestra raza y especie ante la adversidad para resolver cada uno de los desafíos. Que tengamos la fuerza, alegría y resiliencia para enfrentar lo que sea para cambiar lo que requiere ser cambiado para el bienestar y armonía de todos.

Tenemos lo que necesitamos. Nunca nada podrá ser superior a lo que podamos manejar. Nada puede ser peor porque cada experiencia dolorosa nos fortalece, nos prepara para lo siguiente. Vamos desarrollando resiliencia y templanza, crecemos y aprendemos a ver las cosas de manera más objetiva para no dejarnos sumir en la desesperanza.

Nunca estamos solos. Siempre acuden muchas personas dispuestas a ayudar. Nunca perdamos la esperanza ni la pasión en lo que hacemos. Nunca permitas que nada ni nadie te robe tu felicidad. A pesar de las circunstancias adversas, recuerda siempre tus bendiciones, riquezas y todo lo bueno que tienes. 



En el 2017 cosecharemos nuestras acciones, por eso, cuidemos de hacer únicamente buenas obras y mantener nuestra intención pura.
 
El miedo es lo opuesto a la fe, la certeza y el amor. Y estos últimos serán necesarios para enfrentar lo que venga.

Para disfrutar mejor el año venidero, es recomendable hacer todo lo que sabes que no has hecho y tienes que hacer, como cerrar círculos, hacer pendientes, atender tu salud como prioridad, pedir perdón, perdonarte y la lista puede continuar. ¿Por qué es importante? Porque todo ello contribuirá a gozar de una felicidad más plena (me darás la razón cuando lo hagas).

Lo sé, ya no hay tiempo, pero tienes 12 meses para hacerlo. Deja de arrastrar cosas del pasado. Y por favor, no pospongas tus sueños, al menos da el primer paso en el 2017.

Les deseo sinceramente a todos un cierre de año en paz y amor con sus seres queridos. Y que el año que iniciará derrame dones, recursos y todo lo que necesiten para ser felices… a pesar de todo. 

Con todo mi afecto
Bertha

Artículo pasado recomendado:
http://www.psicologiaycoaching.com/2014/12/cerrando-un-ciclo.html
  



(1) Capital del imperio Azteca o Mexika
(2) Del nauatl, equivalente a Gran Emperador Cuauhtemoc (Huey Tlahtoani = Gran Orador)
(3) Territorio que comprende México y el sur de Estados Unidos que fue vendido por Santa Ana a este país. 
(4) Tlakaelel, Nahui Mitl, UAM Unidad Xochimilco, 1992